Un amuleto de protección (proceso completo)

Esta entrada va a ser un poco más larga y compleja de lo que suelo hacer, ya que no es un proceso básico, pero considero que en la magia en general y en la Wicca en particular, al menos hoy en día, no debería haber esa división artificial entre grados o niveles, así que trataré de ser lo más didáctico posible y aprovechará para tratar distintas técnicas. Así, que empecemos con un índice, para no perdernos:

  1. ¿Qué es un amuleto?
  2. Materiales necesarios
  3. Preparativos previos
  4. Tipos de protecciones
  5. Encantamiento
  6. Sellado

¿Qué es un amuleto?

Un amuleto es un objeto sobre el que se ha realizado un trabajo mágico permanente para una función concreta. Mientras que un hechizo concentra la energía en una dirección concreta para una acción concreta, la creación de un amuleto requiere que esa energía tenga cierta “independencia” y capacidad de mantenerse en el tiempo, con lo cual, aunque se parte de la misma base, el procedimiento es ligeramente distinto.

Materiales necesarios

  • Amuleto. Debe ser algo fácil de llevar, que pueda acompañar a la persona en el día a día. Mis objetos favoritos son los colgantes, pero podría utilizarse igualmente un anillo. Otro tipo habitual de amuletos son los saquitos, pero en este caso nos centraremos en un colgante o anillo.
  • Materiales de purificación. Sal, en cantidad suficiente para cubrir totalmente el amuleto.
  • Materiales de encantamiento. Básicamente lo mismo que se utilice para un hechizo de vela. Según cómo quieras enfocarlo, será necesario al menos una vela, un cuenco con agua, una varilla de incienso y un poco de sal. Opcionalmente, puedes añadir también papel y pluma (y un recipiente para quemarlos).

Preparativos previos

Un amuleto recién comprado no está listo para ser utilizado. Primero debe ser purificado y sintonizado.

Purificación: hay diferentes formas de purificar, pero la más sencilla suele ser enterrarlo en un cuenco con sal, y dejarlo ahí durante una noche o un día entero. Si el amuleto está hecho de algún material que podría resultar dañado por la sal, mételo primero en un saquito de tela y entiérralo con él. Una vez que lo saques, límpialo bajo un chorro de agua corriente.

Sintonización: normalmente, los amuletos se hacen para una persona concreta, y cuanto más sintonizados estén con esa persona, mejor funcionarán. Por ello, el modo de sintonizar dependerá en gran medida de la relación de la bruja con el receptor del amuleto. Si no hay una relación muy cercana, lo mejor es que la otra persona se sintonice con el objeto, llevándolo un día entero (incluido mientras duerme, aunque después se lo vaya a quitar por la noche), y siendo consciente de su presencia todo el tiempo posible (mirándolo, tocándolo, etc.). Si la bruja conoce y quiere a la persona, puede sintonizarlo ella misma, de un modo similar, llevándolo durante un día, y visualizando a la persona receptora con frecuencia.

Tipos de protecciones

Con nuestro amuleto preparado para llevar a cabo el trabajo mágico, ha llegado el momento de definir completamente el tipo de protección que queremos utilizar. Las más habituales son escudos y espejos, pero a mí me gusta especialmente realizar protecciones fluidas o “de agua”.

  • Escudo: un escudo es una protección pensada para bloquear la energía negativa. Imagínala como una muralla infranqueable. La energía negativa choca contra ella. Posibles problemas: es muy difícil visualizar algo que reciba impactos y no se acabe desgastando, con lo cual hace falta una gran claridad y concentración para asegurarnos de que nuestro escudo sea totalmente impenetrable.
  • Espejo: un espejo es una protección pensada para devolver la energía negativa hacia su origen. Es por lo tanto una defensa activa, y puedes imaginarla como un escudo cóncavo o un espejo propiamente. Posibles problemas: primero, tienes que desear realmente que la energía negativa regrese a su origen; segundo, eso puede escalar en un enfrentamiento de energías, y tienes que tener claro si eso es lo que quieres o no.
  • Protección fluida o de agua: la protección fluida está pensada para que la energía negativa se deslice a su alrededor, desviándola sin que la toque. Imagínala como una capa de invisibilidad o una esfera elástica. Posibles problemas: en mi experiencia, ninguno, pero es porque yo estoy muy cómodo con las posiciones de agua.

Sea como sea, la protección debe ser la que resulte más cómoda para las emociones de la bruja y de la persona receptora del amuleto, porque eso servirá para continuar retroalimentando la energía. No hay forma más rápida de descargar un amuleto que llevar algo que no encaja con lo que quieres tener.

Encantamiento y sellado

Para mayor facilidad, detallo estas dos partes seguidas, ya que deben realizarse forma continua y sin interrupciones.

Fase de la luna: aunque en un hechizo lo más útil es utilizar la fase de la luna que corresponda con nuestro objetivo, para un amuleto yo considero que lo más adecuado es siempre hacer el trabajo con luna llena, por la energía adicional que esta proporciona. Queremos algo de duración indefinida. Si se piensa aprovechar la energía de la luna, no olvidemos que debe ser visible desde el lugar de trabajo (sea al aire libre o a través de una ventana abierta).

Con todo dispuesto, pasamos al trabajo mágico de encantamiento en sí.

  1. (Opcional) Creación del círculo mágico: una bruja wiccana levantará un círculo como espacio de trabajo ritual. Un mago no wicca no tiene por qué hacerlo, simplemente necesita un espacio de trabajo tranquilo y libre de distracciones.
  2. Apertura: siguiendo la simbología elemental, la magia para el amuleto se abre vinculándolo a los cuatro elementos, invocando su presencia. Se pasa por el incienso, la vela, se salpica por la sal y se sumerge en el agua. En cada paso del proceso debe visualizarse la energía del tipo correspondiente (aire, fuego, tierra, agua) penetrando en el amuleto.
  3. Forja: creamos la protección que deseemos (escudo, espejo o fluida) visualizando cómo la energía elemental se entreteje para crear el simbolismo que queremos. No hay que olvidar que, aunque la visualización de la protección sea algo estático, hay que imaginar la energía elemental siempre en movimiento (lo cual ayudará al cierre).
  4. Energización: como queremos que el amuleto mantenga su energía de forma indefinida, hay que visualizar alguna fuente continua, sea un bucle (la energía elemental gira continuamente) o un árbol, que es mi forma preferida. Un árbol de energía requiere visualizar el amuleto como el centro de un gran árbol, que extiende sus ramas hasta el cielo y sus raíces hasta las profundidades de la tierra, absorbiendo y transmitiendo continuamente esa energía, que yo represento con un colo plateado. Sea como sea, tenemos que concentrarnos en que esa fuente de energía va a ser autónoma, y dejar totalmente claro que la protección no extrae la energía de nosotros, sino del mundo.
  5. Cierre: para cerrar el trabajo mágico, se visualiza una vez más que la energía queda sellada (en caso de bucle) o que el árbol está activo, y se pasa de nuevo el amuleto por los elementos en orden inverso. En caso de haber utilizado un círculo wicca, también se deshace este.

Es recomendable dejar el amuleto en algún envoltorio de tela o similar y no ponérselo ni tocarlo demasiado hasta entregarlo a la persona receptora.

Y eso es todo. Si tenéis dudas, podéis dejarlas en los comentarios.

Créditos: Imágenes de PhantomNayru

3 comentarios

  1. Genial, muchas gracias 😀

  2. Hola Juan, ¿sabes si debo utilizar este mismo procedimiento para recargar un amuleto que me fue dado? Desconozco el procedimiento de la bruja que lo hizo, pero ahora que no tengo contacto con ella y que comienzo la practicar la magia, me gustaría saber cómo darle el mantenimiento adecuado.

    • No tengo una respuesta definitiva, me temo. No obstante, si la finalidad del amuleto está clara, el proceso de cargar la energía es equivalente, con lo cual podrías pasar directamente a energizarlo. Aún así, un amuleto bien hecho no necesita mucho “mantenimiento”. Antes que trastear las energías, yo recomendaría, si en algún momento notas que flaquea, recargarlo de forma pasiva. Lo habitual es dejarlo primero en sal, para limpiar los trazos de energía negativa (envuelto en tela, si la sal puede dañar el material), y después dejar que se bañe de luna llena. La luna llena es una forma natural de recargar energía, válida tanto para amuletos como para brujas 🙂

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