Sobre la naturaleza de la magia (y la literatura)

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Los libros están llenos de magia. Antes, y también ahora. El hada llega cuando la Cenicienta lo necesita. Se frota la lámpara y aparece el genio con sus tres deseos. O bien se agita la varita, se dice la palabra correcta, y la magia sucede. Esa es la magia de los libros. Esa es es la magia de los cuentos. Que, sin embargo, no se parece en nada a la magia de la realidad. Porque en la realidad ha habido y hay magia. Antigua y moderna. Que nada tiene que ver con varitas ni con lámparas, pero que siempre ha acompañado al ser humano, con frecuencia siguiendo un camino en paralelo a las religiones, y a veces entrelazándose con ellas. Y sin apenas dejarse ver por los libros y los cuentos, e incluso siendo obligada a desaparecer. Por ejemplo, en una de las versiones antiguas, Cenicienta no suplica a esa intangible hada madrina, sino a la tumba de su madre, y su espíritu le conceden el deseo. Y eso también es magia.

En el siglo XX, de algún modo, el término magia paso a identificarse con el ilusionismo. Trucos de magia en vez de magia. Hasta tal punto que muchos escritores anglosajones distinguen entre magic y magick, siendo lo primero el ilusionismo, y lo segundo la auténtica magia, la magia moderna si se prefiere. Y esta diferenciación es importante, porque he de deciros que evidentemente en mis novelas (El Libro de Ivo y El Libro de Sombra, de momento) no vais a encontrar  ilusionismo, pero tampoco magia de cuento, me temo. En El Libro de Ivo la magia que aparece es magia moderna, tal y como yo considero que debería representarse en un libro. Magia ceremonial, wicca, satanismo, magia del caos… Un poco más intensa, un poco más vistosa, un poco más cruel y traicionera. Un poco más mágica. Esa magia que en ocasiones hemos visto sin saberlo ligeramente reflejada en la televisión (desde Buffy Cazavampiros con sus brujas wicca hasta True Blood o American Horror Story: Coven) pero que con frecuencia se queda lejos de los libros, porque es mucho más sencillo acudir a la magia de cuento. Porque es a lo que estamos acostumbrados. Lo bueno es que una novela de horror no tiene por qué darnos aquello a lo que estamos acostumbrados.

Entonces, ¿qué es lo que se entiende por magia moderna? Tal como yo lo veo, es un modo de comprender y explicar el mundo, como tantos otros. Algunos te dirán que la magia es una expresión de la voluntad del ser humano, capaz de afectar las leyes del universo, que no de saltárselas. Otros te dirán que es la forma de manejar fuerzas que han existido siempre, pero demasiado sutiles para ser observadas sin entrenamiento. Y algunos más comedidos te diremos que en realidad la magia sólo nos afecta a nosotros mismos, que es una fuerza interna, psicológica si se prefiere, que sin embargo es. Energía. Suerte. Hechizos. Magia. No bolas de fuego ni escobas voladoras. Eso es magia de cuento. En la realidad, una persona se pone su amuleto, un amuleto en el que confía plenamente, y como confía plenamente en él quizás va más tranquilo, quizás va más concentrado, quizás tiene suerte, y las cosas le salen bien. Es coincidencia, por supuesto. Pero ¿qué diferencia hay entre un exceso de coincidencias y la verdadera magia? Esa es una pregunta que más de uno hemos tenido que hacernos en algún momento. Y lo que hay detrás de esa magia moderna y sus corrientes es qué se entiende por amuleto, cómo se construye, cómo se carga, qué simboliza.

En mis novelas no hay magia de cuento, porque yo nunca he visto magia de cuento en la realidad. Pero yo sí he leído las Clavículas de Salomón, y textos de Aleister Crowley, y cuando hablo de círculos rituales Wicca, y de símbolos de magia del caos, no son cosas lejanas y extrañas, no son cosas de libro. Son cosas que se han cruzado en mi vida. Y no sólo en la mía. Wiccanos, magos ceremoniales, brujas tradicionales, satanistas… No son criaturas de cuento. Son personas que van al trabajo, hacen la comida y viven igual que el resto. Igual que yo. Así que El Libro de Ivo, el de Sombra, el de Sombra y el  Siiri, hablan de lo que conozco. O de lo que soy. Y me gustaría ir compartiendo con vosotros qué tipos de magia aparecen en ellos y de dónde vienen, o al menos dónde me los he ido encontrando.

Sigue en Alta Magia y Magia Ceremonial.

J.

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