El tarot (I): qué es y cómo funciona 

El Tarot como herramienta de adivinación

Un tarot es una baraja de cartas de 78 naipes. 56 de ellos se corresponden con una baraja española extendida, es decir, cuatro palos (oros o pentáculos, copas, espadas y bastos) que van del 1 al 10 más sota, caballo, reina y rey. Esa sección de la baraja recibe el nombre de arcanos menores. Las otras 22, o arcanos mayores, van numeradas del I al XXI en números romanos, más una carta sin número o con un 0, y cada una cuenta con un nombre propio.

Aunque los palos o incluso el nombre de los arcanos mayores puede cambiar, toda baraja con esa estructura se sigue considerando un tarot. Ahora bien, ¿cómo puede emplearse una baraja como herramienta de adivinación?

Gestalt y sistemas combinatorios

triangulo-gestaltLa gestalt es una corriente de la psicología que nos habla del modo en el que percibimos el mundo y, simplificando mucho, sostiene que al percibir tendemos a completar lo que falta en cualquier estructura (Principios de la Semejanza,  de la Proximidad, del Cerramiento…). Así, si os pregunto qué animal es “prr” todas pensaréis en perro; y si os pregunto por la figura geométrica del dibujo de la derecha diréis que un triángulo. Pues bien, ese mismo proceso es el que se emplea en el tarot para que una tirada tenga sentido para el consultante (y fijaos que he dicho exactamente eso: tener sentido, no adivinar nada), sólo que aquí no tenemos líneas ni letra, sino símbolos mucho más complejos.

En un tarot cada carta cuenta con varios significados y con una ilustración, de modo que sin demasiado esfuerzo se puede entender al menos de cinco formas distintas (a veces muchas más), el doble si entra en juego el que la carta esté al derecho o al revés. Y ahí es donde entra la capacidad de completar el mensaje. Al hacer una tirada de tarot, se sacan varias cartas al azar (normalmente entre tres y diez) y se busca en sus posibles significados la respuesta a la pregunta planteada. ¿Cómo? Pues básicamente eligiendo entre esos posibles significados lo que resulte más adecuado para completar lo que esperamos que nos responda.

Por ejemplo (ejemplo real sobre la marcha), si pregunto cómo va a ir este blog y saco tres cartas, me sale:

  • Caballo de oros (persona útil/sorpresas/cordialidad)
  • 7 de espadas (dibujo/fantasías/seguridad)
  • XVII, La Estrella (potencial/buen augurio/idea luminosa/esperanza)

Ahora elijo una opción en cada caso, y llego a la conclusión de que hay una persona que va a ayudar a dar seguridad a una idea luminosa. Pero también podría considerar que hay una sorpresa esperándome en el camino, y que todavía este blog es sólo un esquema (dibujo), pero que tiene potencial. Fijaos en que hay muchas formas de dar sentido a una tirada del tarot, porque queremos que tenga sentido, porque vamos a llenar todos los huecos y a girar los significados hasta que encaje. Y es por ello mismo que es una herramienta enormemente poderosa para que cualquier bruja pueda decirse las cosas que necesita saber, para, con la ayuda de las cartas, dejar de engañarse sobre cosas que realmente ya sabe.

Las cartas no hablan. Sólo te ayudan a ver lo que ya sabes, a por un momento dejar de lado los miedos y las dudas, y ser sincera contigo misma.

Deja un comentario